Angelópolis, San Rafael y Abejorral registran fuertes aumentos de homicidios

Segovia, Remedios, Briceño y Tarazá figuran entre los municipios con mayores aumentos en números absolutos. En Angelópolis, San Rafael, Abejorral y otros territorios se reportan incrementos porcentuales superiores al 200 %.
Antioquia enfrenta un aumento de los homicidios en varios de sus municipios. Entre el 1 de enero y el 7 de octubre de 2026, el departamento registró 960 víctimas de homicidio intencional, frente a 916 durante el mismo periodo de 2025. El balance representa 44 casos adicionales, un incremento del 5 %, según el análisis de la Seccional de Investigación Criminal de Antioquia (DEANT). Las cifras muestran incrementos especialmente pronunciados en localidades como Segovia, Remedios, Briceño, Tarazá, Abejorral y San Rafael.
Segovia y Remedios concentran algunos de los mayores aumentos
Segovia aparece entre los municipios con un incremento más significativo en el número de homicidios. Pasó de 20 víctimas en el periodo comparado de 2025 a 44 en 2026, un aumento de 24 casos, equivalente al 120 %.
Remedios también presenta un panorama preocupante. El municipio pasó de 37 a 57 homicidios, con 20 víctimas adicionales y un incremento del 54 %. Además, su zona rural registró 55 homicidios, frente a 21 en el periodo anterior, un aumento del 162 %.
En Briceño, las cifras subieron de 11 a 25 víctimas, lo que representa 14 casos adicionales y un incremento del 127 %. Tarazá pasó de nueve a 20 homicidios, un aumento del 122 %.
Otros municipios también registran variaciones importantes. San Rafael pasó de cuatro a 14 casos, un incremento del 250 %; Abejorral subió de cinco a 16, equivalente al 220 %; y San Carlos pasó de uno a cinco homicidios, con un aumento del 400 %.
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Angelópolis y otros municipios registran incrementos superiores al 200 %
Los porcentajes más elevados aparecen en localidades que partían de cifras relativamente bajas. Heliconia pasó de un homicidio a seis, un aumento del 500 %. Angelópolis subió de dos a 11 víctimas, equivalente al 450 %.
También sobresalen Uramita, que pasó de uno a cuatro casos, con un aumento del 300 %; Yalí, que subió de dos a siete, un 250 %; y Jardín, que pasó de seis a 16 homicidios, un incremento del 167 %.
Las cifras requieren una lectura cuidadosa: un aumento porcentual elevado no significa necesariamente que estos municipios tengan el mayor número de homicidios. Por eso, el número absoluto de víctimas y la evolución de cada territorio permiten dimensionar mejor la situación.
El nordeste y el oriente también muestran aumentos
El análisis territorial identifica incrementos en las subregiones del nordeste y el oriente antioqueño.
El nordeste pasó de 169 a 221 homicidios, con 52 casos adicionales y un aumento del 31 %. El oriente subió de 160 a 180, lo que representa 20 casos más y un incremento del 13 %.
En contraste, el suroeste registró una reducción de 265 a 256 homicidios, equivalente al 3 %. El Bajo Cauca pasó de 116 a 105 casos, una disminución del 9 %, mientras que el norte bajó de 137 a 128, un 7 %.
Por distritos policiales, el informe también destaca el aumento en Segovia, que pasó de 64 a 121 homicidios, con 57 casos adicionales y una variación del 89 %.
La zona rural concentra ocho de cada diez homicidios
Uno de los hallazgos más relevantes del balance es la distribución territorial de los casos. Durante el periodo analizado, las zonas rurales registraron 771 homicidios, frente a 702 en 2025, un aumento de 69 casos, equivalente al 10 %.
En las zonas urbanas, por el contrario, los homicidios bajaron de 214 a 189, una reducción de 25 casos, equivalente al 12 %.
La diferencia evidencia que el incremento departamental se concentra principalmente en las áreas rurales, donde las autoridades deben examinar las dinámicas criminales y las condiciones particulares de cada municipio.
Las autoridades atribuyen la mayoría de los casos a ataques de grupos armados
El informe clasifica 768 homicidios de 2026 bajo la modalidad de ataques por grupos armados organizados (GAO) o grupos armados organizados residuales (GAO-R). En el periodo comparado de 2025, esta categoría registraba 34 casos.
El documento también reporta un aumento en los homicidios clasificados como ajustes ilegales de cuentas, que pasaron de 523 a 869. La categoría de intolerancia social, en cambio, disminuyó de 74 a 42 casos.
En cuanto a los medios utilizados, las armas de fuego aparecen en 785 homicidios de 2026, frente a 718 en 2025. Las armas blancas también aumentaron, de 110 a 124 casos.
Estos registros corresponden a las categorías consignadas en el análisis criminal y no constituyen, por sí solos, una confirmación judicial de las causas o los responsables de cada homicidio.
Un balance que exige atención territorial
Las cifras de la DEANT muestran que el comportamiento de los homicidios no es uniforme en Antioquia. Mientras varios municipios y subregiones presentan reducciones, otros registran aumentos importantes, especialmente en áreas rurales.
La evolución de los casos en Segovia, Remedios, Briceño, Tarazá, San Rafael y Abejorral constituye una señal de alerta para el seguimiento de la seguridad territorial. Sin embargo, el documento estadístico no incluye declaraciones de autoridades sobre las medidas específicas que adoptarán frente a estos incrementos.
El balance tiene corte al 7 de octubre de 2026 y corresponde a información extraída el 8 de octubre. La propia fuente advierte que los datos son preliminares y pueden variar.



