Estudiantes de Medellín crean mariposario con tecnología

Mariposario Tecnológico de Medellín, Alumnos de quinto de la Escuela Rural de Santa Elena aprendieron programación, inteligencia artificial y uso de sensores para estudiar y proteger las mariposas de su territorio.
Estudiantes de quinto grado de la Escuela Rural de Santa Elena, en el oriente de Medellín, convirtieron una iniciativa escolar en un proyecto que combina biodiversidad, programación e innovación. Los alumnos desarrollaron un mariposario con el acompañamiento de Generación Tech, programa de Ruta N, y utilizaron herramientas tecnológicas para conocer mejor las especies que habitan en su territorio.
A partir de este proyecto, los estudiantes aprendieron principios de programación y utilizaron sensores para monitorear diferentes variables dentro del mariposario. Entre ellas se encuentran la temperatura, la humedad, el movimiento y la presencia de mariposas, información que les permite observar los cambios en el espacio y relacionarlos con las condiciones que requieren estos insectos para desarrollarse.
De esta manera, el proyecto no se limita al aprendizaje tecnológico. También busca que los estudiantes conozcan las especies de mariposas que viven en Santa Elena y contribuyan a su conservación. Además, el mariposario funciona como un espacio pedagógico en el que los alumnos pueden observar el ciclo de vida de estos insectos y comprender las condiciones necesarias para su desarrollo.
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Programación, inteligencia artificial y biodiversidad
La experiencia también permitió que los estudiantes se acercaran al pensamiento computacional y la inteligencia artificial. Isabela Manco, una de las alumnas que participó en el proyecto, destacó que el proceso le permitió aprender sobre programación y, al mismo tiempo, profundizar sus conocimientos sobre las mariposas.
Además, la estudiante resaltó el trabajo colaborativo y el respeto por los animales como parte de los aprendizajes adquiridos durante el desarrollo de la iniciativa.
Por otra parte, el uso de sensores les permitió a los estudiantes pasar de la observación tradicional a la recopilación de datos. Así, la información obtenida sirve como insumo para identificar cambios dentro del mariposario y analizar cómo las condiciones ambientales pueden relacionarse con el cuidado de las especies.
Generación Tech llega a 6.000 estudiantes
El proyecto de Santa Elena hace parte de una estrategia más amplia de formación tecnológica. Durante 2026, Generación Tech de Ruta N llegó a 6.000 estudiantes de más de 200 colegios públicos y privados de Medellín. El programa registró además un crecimiento superior al 700 % en participación, lo que representa un incremento de siete veces en su impacto, según la información entregada por Ruta N.
En ese contexto, el mariposario de Santa Elena representa uno de los proyectos mediante los cuales el programa busca acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a los estudiantes. La iniciativa parte de una necesidad y un conocimiento propio del territorio para convertirlos en una oportunidad de aprendizaje.
Carolina Londoño, directora ejecutiva de Ruta N, señaló que acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a niños, niñas y jóvenes les permite desarrollar capacidades para plantear soluciones a los retos que encuentran en sus comunidades. También destacó el mariposario como un ejemplo de la relación entre conocimiento, conservación de la biodiversidad y desarrollo de nuevas habilidades.
Un proyecto que conecta la escuela con el territorio
Más allá del componente tecnológico, el proyecto busca fortalecer la relación de los estudiantes con el entorno natural de Santa Elena. En ese sentido, el mariposario permite que los alumnos observen directamente la biodiversidad de su territorio y, a partir de esa experiencia, utilicen herramientas de innovación para estudiarla.
Asimismo, la iniciativa muestra cómo los procesos educativos pueden integrar diferentes áreas del conocimiento. En este caso, la programación, los sensores, la inteligencia artificial, el trabajo colaborativo y el conocimiento de las especies confluyen en un mismo proyecto escolar.
De acuerdo con Ruta N, el mariposario constituye una muestra de los proyectos desarrollados mediante Generación Tech, estrategia que busca que los estudiantes utilicen el conocimiento y la innovación para plantear soluciones frente a necesidades reales de sus territorios.


