EPM mantiene monitoreo permanente de sus embalses durante temporada atípica de lluvias
La matriz hidroeléctrica sostiene el sistema eléctrico colombiano y aporta una ventaja estratégica en la transición energética. En ese contexto, EPM mantiene un monitoreo técnico continuo de sus embalses, los cuales operan con normalidad pese a la actual temporada atípica de lluvias.
Actualmente, todas las centrales de generación funcionan dentro de los parámetros establecidos. Sin embargo, la central Hidroituango realiza vertimientos controlados y seguros como parte de su operación habitual en época de lluvias. Las descargas promedian 1.600 metros cúbicos por segundo, cifra que integra el caudal turbinado por las cuatro unidades de generación y el flujo evacuado por el vertedero. Este volumen se mantiene cercano al caudal medio del Río Cauca para la temporada, por lo que no representa condiciones extraordinarias.
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Además de generar energía limpia, los embalses funcionan como “baterías naturales” que almacenan agua para regular crecientes, asegurar el abastecimiento y enfrentar escenarios de sequía. De igual manera, estas infraestructuras fortalecen ecosistemas productivos, impulsan actividades económicas como el turismo y consolidan la estabilidad de comunidades ubicadas en su área de influencia.
Para garantizar una operación segura, EPM ejecuta un seguimiento técnico permanente. Por un lado, los equipos especializados miden niveles de agua, caudales y lluvias con una frecuencia aproximada de 15 minutos. Por otro lado, sensores estructurales vigilan variables como filtraciones, deformaciones y presiones en las presas. Esta información fluye en tiempo casi real hacia los centros de control, lo que facilita decisiones oportunas y preventivas.
En Hidroituango, el Centro de Monitoreo Técnico opera las 24 horas y supervisa cerca de 3.600 instrumentos. Gracias a este esquema, la empresa protege la infraestructura, reduce riesgos aguas abajo y asegura la confiabilidad del sistema energético nacional.
Durante 2025, las hidroeléctricas atendieron el 81 % de la demanda de energía del país, hecho que contribuyó a mantener precios más bajos en bolsa y reafirmó el papel de la hidroelectricidad en el desarrollo sostenible de Colombia.


