Manipulación de fauna silvestre terminó en tragedia para una cría de mono aullador

Manipulación de fauna silvestre terminó en tragedia para una cría de mono aullador
  • Publishedoctubre 23, 2026

Lo que algunas personas consideraron una forma de ayudar terminó convirtiéndose en una situación que comprometió la vida de varios animales silvestres. Tres monos aulladores rojos llegaron recientemente al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, después de permanecer en condiciones que afectaron su bienestar y desarrollo.

Entre los ejemplares había dos crías y un mono juvenil. Uno de los casos terminó con la muerte de una pequeña hembra, que presentó complicaciones gastrointestinales después de recibir alimentos que no correspondían a las necesidades nutricionales de su especie.

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Le dieron leche y banano a una cría encontrada en Medellín

Uno de los episodios ocurrió en un establecimiento de Medellín, donde encontraron a una cría de mono aullador. Antes de recibir atención especializada, algunas personas intentaron alimentarla con banano y leche deslactosada para bebés.

Estos productos no aportaban los nutrientes que necesitaba el animal. Cuando llegó al centro de atención, presentaba problemas gastrointestinales que obligaron al equipo veterinario a brindarle manejo clínico. Sin embargo, la pequeña hembra murió debido a las complicaciones de su estado de salud.

En Nechí encontraron a un mono juvenil jugando con niños

Otro de los ejemplares, un macho juvenil, llegó al Valle de Aburrá después de que Corantioquia lo recuperara en el municipio de Nechí.

La alerta surgió cuando un habitante observó que varios niños interactuaban con el primate y le daban comida. Ante el riesgo que representaba esa situación para el animal, una persona decidió apartarlo del grupo y ponerlo a disposición de las autoridades.

Posteriormente, el mono ingresó al CAVR para continuar con su proceso de recuperación y rehabilitación.

Una cría pasó cerca de 20 días fuera de su entorno natural

El tercer episodio tuvo lugar en San Carlos, Antioquia. Allí encontraron una cría cerca de un río y, al no observar otros ejemplares de su especie en los alrededores, algunas personas decidieron llevársela.

El animal permaneció aproximadamente 20 días lejos de su entorno natural antes de que lo entregaran en la Estación de Paso de Fauna Silvestre del Jardín Botánico de Medellín.

Las autoridades ambientales explicaron que la ausencia de los padres durante un periodo determinado no significa necesariamente que una cría esté abandonada. Los monos adultos pueden alejarse temporalmente para buscar alimento o permanecer fuera de la vista de las personas.

Por eso, recoger a estos animales sin una valoración profesional puede terminar perjudicando sus posibilidades de supervivencia.

La cifra que preocupa a las autoridades ambientales

Los tres episodios se suman a una problemática que continúa generando preocupación en Antioquia. De acuerdo con el Área Metropolitana, desde 2024 y hasta octubre de 2026, 17 monos aulladores han llegado al centro de atención por situaciones relacionadas con el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre.

La entidad también recordó que esta especie no habita naturalmente en el Valle de Aburrá, por lo que encontrar uno de estos primates en este territorio requiere atención de las autoridades ambientales.

Los monos aulladores rojos se alimentan principalmente de hojas, frutos y flores. Su presencia en los ecosistemas cumple funciones importantes para el equilibrio ambiental y su supervivencia depende de que puedan desarrollar sus comportamientos naturales y permanecer junto a otros individuos de su especie.

Autoridades piden no convertir animales silvestres en mascotas

Frente a estos acontecimientos, el Área Metropolitana hizo un llamado a la ciudadanía para que no capture, alimente, manipule ni mantenga animales silvestres en viviendas o establecimientos.

La recomendación es informar a las autoridades ambientales cuando se encuentre un ejemplar que aparentemente esté en peligro. Los ciudadanos deben evitar trasladarlo o suministrarle alimentos por iniciativa propia.

La entidad insistió en que una buena intención no siempre representa una ayuda para la fauna. En ocasiones, la intervención humana puede separar a las crías de sus padres, alterar su alimentación y dificultar su regreso al hábitat natural.

El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre funciona mediante un convenio entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Universidad CES.