La autopista Medellín-Bogotá ya no será manejada por Devimed desde el 31 de julio: ¿quedará a la deriva?
La concesión vial Devimed terminará oficialmente el próximo 31 de julio de 2026, después de casi 30 años de operación en la autopista Medellín–Bogotá y en varios corredores estratégicos del Oriente antioqueño. De esta manera, la infraestructura volverá a manos de la Nación y cerrará uno de los contratos viales más importantes de Antioquia.
Desde comienzos de este año, la concesionaria adelanta el proceso de entrega de las vías y de los activos asociados al proyecto. Entretanto, Devimed continúa con las labores de mantenimiento, operación y recaudo en los peajes de Las Palmas y Copacabana–Guarne. Asimismo, mantiene servicios esenciales para los usuarios, como ambulancias, grúas y atención de emergencias en carretera.
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Posteriormente, el Gobierno Nacional asumirá la administración del corredor a través del Instituto Nacional de Vías y otras entidades estatales. Además, la Agencia Nacional de Infraestructura ratificó que no extenderá el contrato firmado en 1996, en concordancia con el cierre de las concesiones viales de primera generación en el país.
El proyecto comprende cerca de 160 kilómetros de vías que conectan el Valle de Aburrá con el Oriente antioqueño y Bogotá. Durante su ejecución, Devimed impulsó segundas calzadas, túneles y obras de modernización que mejoraron la movilidad regional.
Actualmente, continúan en desarrollo proyectos como el viaducto de Marinilla y el intercambio vial de Somer, en Rionegro. Finalmente, el principal reto del Estado consistirá en garantizar la continuidad operativa y el mantenimiento de uno de los corredores más transitados de Antioquia.

