El Grupo EPM transforma residuos de construcción en materiales para infraestructura
El Grupo EPM avanza en la consolidación de la economía circular como una estrategia clave para el desarrollo sostenible, mediante proyectos que convierten residuos de construcción y demolición en materiales reutilizables para nuevas obras de infraestructura.
Durante una visita técnica a la planta de Reciclados Industriales de Colombia (RIC), ubicada en Girardota, el Grupo EPM presentó el proceso industrial que permite transformar residuos provenientes de obras civiles en agregados reciclados, utilizados posteriormente en vías, urbanismo y otras intervenciones constructivas.
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Actualmente, el Grupo impulsa 24 proyectos de economía circular con inversiones cercanas a los 730.000 millones de pesos. Estas iniciativas buscan aprovechar el 33,4 % de los residuos generados en Medellín y convertirlos en nuevos materiales, energía y productos con valor ambiental y económico.
En Colombia, los residuos de construcción representan cerca del 40 % de los residuos sólidos del país y superan los 22 millones de toneladas anuales. Frente a este panorama, EPM implementa un modelo integral que incluye generación, recolección, tratamiento, aprovechamiento y reincorporación de materiales a nuevos procesos productivos.
Capacidad de la planta
La planta RIC tiene capacidad para procesar hasta 1.000 toneladas diarias de residuos de construcción. Allí se desarrollan procesos de clasificación, trituración, producción de agregados reciclados y control de calidad para garantizar el cumplimiento de estándares técnicos en ingeniería.
Además de optimizar recursos, este modelo genera beneficios ambientales relevantes. El aprovechamiento de residuos permite reducir entre 20 % y 60 % las emisiones de CO₂ frente al uso de materiales vírgenes, disminuye la presión sobre canteras y escombreras y evita entre 10 y 50 kilogramos de CO₂ por tonelada procesada.
Las iniciativas del Grupo EPM contribuyen a evitar cerca de 776.000 toneladas de CO₂ al año y apoyan la meta corporativa de carbono neutralidad al 2035.
La estrategia también integra proyectos como Hidroituango, la modernización de la planta Manantiales y las obras de expansión y reposición de redes de acueducto y alcantarillado. Los residuos generados en estas intervenciones regresan al ciclo productivo convertidos en nuevos materiales para infraestructura.
EPM proyecta aprovechar cerca de 20.000 toneladas anuales de residuos de construcción, consolidando un modelo de circularidad a gran escala que redefine la manera de construir infraestructura en el país.
En el Valle de Aburrá se generan entre 15.000 y 18.000 toneladas diarias de residuos de construcción y demolición. Por ello, esta solución representa una oportunidad estratégica para reducir impactos ambientales, optimizar costos y fortalecer un modelo de desarrollo sostenible basado en innovación y eficiencia.

