93 tortugas silvestres fueron liberadas en Puerto Berrío tras proceso de recuperación
Los animales llegaron al Valle de Aburrá por diferentes circunstancias, entre ellas el tráfico ilegal, los decomisos y las entregas voluntarias. Su regreso a la naturaleza contó con el acompañamiento de autoridades ambientales.
El tráfico ilegal de fauna silvestre y la tenencia de animales exóticos como mascotas continúan generando desafíos para las autoridades ambientales. Una muestra de ello es el caso de 93 tortugas que, después de recibir atención especializada en el Valle de Aburrá, regresaron a un ecosistema natural en Puerto Berrío, en el Magdalena Medio antioqueño.
La operación permitió reincorporar a su entorno a 83 tortugas morrocoy, cinco hicoteas y cinco tortugas caja. La selección de Puerto Berrío respondió a las características ambientales de esta zona, que ofrece condiciones apropiadas para el desarrollo de estas especies, propias principalmente de regiones cálidas y de tierras bajas.
La liberación fue posible mediante una intervención coordinada entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y Corantioquia. Antes de trasladarlos, los ejemplares permanecieron bajo el cuidado del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), donde recibieron evaluaciones para establecer sus condiciones de salud y su capacidad de adaptación al medio natural.
Laura Martínez, médica veterinaria de este centro, explicó que los animales ingresan por diferentes situaciones, principalmente como consecuencia del tráfico ilegal, entregas voluntarias, decomisos y emergencias. También señaló que los profesionales realizan exámenes clínicos, biológicos y zootécnicos para determinar las condiciones de cada ejemplar.
El operativo de reincorporación exigió una movilización especial hasta el municipio antioqueño, debido a las distancias y las dificultades de acceso al punto elegido. Para esta labor, la Unidad de Rescate Animal acompañó el traslado y brindó apoyo durante el desplazamiento de las tortugas.
Jorge Andrade, biólogo de liberaciones de Corantioquia, explicó que la elección del lugar obedeció a una evaluación de las condiciones del ecosistema. Según indicó, el objetivo consistió en garantizar que los ejemplares llegaran a un espacio donde pudieran desarrollar sus comportamientos naturales.
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Un llamado a no tener animales silvestres como mascotas
Las autoridades ambientales aprovecharon esta jornada para insistir en que la fauna silvestre no debe convertirse en animales de compañía. La compra, comercialización y extracción de estas especies de sus ecosistemas puede comprometer su supervivencia y afectar el equilibrio ambiental.
Asimismo, recordaron que encontrar un animal silvestre herido o en condiciones de vulnerabilidad requiere acudir a personal especializado, en lugar de intentar mantenerlo en cautiverio.
Para reportar estos casos, la ciudadanía puede comunicarse con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, a través de la línea 304 630 0090, o con Corantioquia, en el número 321 817 5002.
El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre del Área Metropolitana desarrolla sus actividades mediante un convenio con la Universidad CES.


